Estás en: Deportes > Deportes de tierra > Ciclismo > Carril para bicicletas >
Para quien ama:
Indicado por:
Dificultades
Facile
La naturaleza lujuriante, el azul del lago, las áreas equipadas y los numerosos sitios de interés cultural que salpican el lago, convierten a este recorrido en uno de los más hermosos de la provincia. Una oportunidad única y agradable para conocer el ambiente lacustre y su civilización, de ayer y hoy.
Veintisiete kilómetros. Es la medida del anillo que circunda el lago de Varese, un carril equipado decididamente único y encantador por sus claros sugestivos que, al verde de la abundante vegetación, unen el azul del lago. Las raras subidas y bajadas, que no son difíciles de afrontar, lo convierten en un recorrido accesible a los ciclistas menos preparados o entrenados.
Embocando el recorrido ciclo-peatonal en Buguggiate – donde se puede estacionar en el centro comercial de via Verdi – y continuando en sentido horario, se llega, a pocos centenares de metros después, al pequeño santuario de la Madonna del Lago en Azzate.
Después de una breve visita, se reanuda el recorrido hacia Galliate Lombardo y Bodio Lomnago. Bordeando la orilla, se gozan sugestivas vistas panorámicas del lago.
A pocos kilómetros de Bodio, se puede dejar el carril para realizar una breve excursión a Cazzago Brabbia, donde todavía están perfectamente conservadas algunas neveras, curiosos edificios circulares del siglo XIX donde se amontonaba el hielo invernal de modo tal que, en su interior, se mantenían constantes las temperaturas rígidas necesarias para conservar el pescado atrapado en el lago durante todo el año.
Volviendo al carril para bicis, se llega al embarcadero de Biandrono. Desde aquí se puede interrumpir el trayecto para visitar en barco el Isolino Virgina, donde se han producido algunos de los hallazgos de la época prehistórica más importantes de toda Europa, recogidos, en parte, en el pequeño museo arqueológico de la isla.
De nuevo en la orilla, una vez que se ha dejado atrás un pintoresco puente de madera, el trayecto conduce hacia la rambla del lago de Gavirate, animada de bares y restaurantes y con numerosos bancos que asoman a la orilla.
Después se continua en dirección del gracioso pueblo de Calcinate del Pesce, donde se interrumpe el carril por un breve tramo. Se pasa por calles poco transitadas que bordean la iglesia y el oratorio para reanudar el recorrido pocos centenares de metros después.
Haciendo algunos kilómetros se llega al Lido della Schiranna, la animada rambla sobre el lado de Varese, donde se puede descansar en el verde del Parco Zanzi, recorrer los numerosos bares y restaurantes, visitar, en los días que está abierto, el pabellón para ferias de la ciudad e, inclusive, zambullirse en la piscina a orillas del lago.
Se reanuda el recorrido, por último, hacia la etapa de Buguggiate, terminando el giro del lago.